#3665
Vanessa
Participante

Buenos días, queridos hermanos. Escribí una reflexión y por alguna causa que desconozco, al editarla para corregir una de esas faltas que a veces pongo (cambio el orden de las sílabas) se ha borrado. 🙁
No se, igual era demasiado larga 🙂 y ha sido una señal para escribir menos. 🙂 En cualquier caso, hago un breve (recalco lo de breve) resumen de lo que escribí:
Me asombra ver un Dios que escoge a un hombre (¿podríamos decir a un hombre culaquiera?), casado con una mujer estéril y le promete una descendencia incontable.
También me asombra ver que cuando Dios inspira la escritura, no esconde los errores de los hombres que escoge: no omite la embriaguez de Noe y no omite la mentira de Abram (decir que su mujer era su hermana).
Esta escritura me lleva a pensar que Dios, como conocedor de nuestra naturaleza, no espera mucho de nosotros (no tenemos mucho que poder darle).
La acitud de Abram, cuando una y otra vez, en su largo caminar, alaba (levantando altares) y obedece (levantándose de donde está para ir donde Dios le dice que ha de ir)… una y otra vez, Abram no cesa de alabar y obedecer, a pesar de caer en pecado y mentiras. Y Dios tienen en cuenta su fe y se la reconoce por justicia.
Pido a Dios la fe de Abram. Me pregunto: ¿En qué medida necesito confiar más en Él y obedecerlo, a pesar de no entender lo que está haciendo en mi vida?

  • Esta respuesta fue modificada hace 1 mes, 3 semanas por Vanessa.
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